Saltar al contenido
CalculadorasPlantasSignificadoRegalar floresDecoraciónConsejosBlog Quiénes somos Contacto
Curiosidades y significado de las flores

Todo lo que necesitas saber sobre el lirio azul o Iris latifolia ideas, tipos y cómo elegir el mejor para regalar

El lirio azul, conocido científicamente como Iris latifolia, es una flor que cautiva por su belleza y su vibrante tonalidad

Compartir
En este artículo

El lirio azul (Iris latifolia) es, con frecuencia, una especie mal etiquetada en floristerías y viveros españoles. No es el iris barbado que aparece en la mayoría de jardines, ni el llamado iris holandés que copa los ramos de corte comercial. Es el lirio inglés, un bulbo pirenaico de floración tardía con flores de un azul violáceo intenso que pocas plantas pueden igualar. Conocer qué es exactamente, cómo cultivarlo y en qué se diferencia de sus parientes cercanos evita confusiones y permite sacarle el máximo partido en el jardín.

Qué es exactamente el Iris latifolia

Iris latifolia, cuyo nombre común en castellano es lirio inglés o lirio azul, es una especie nativa de los Pirineos y el norte de la península ibérica que crece de forma espontánea en prados húmedos de montaña, entre los 800 y los 1800 metros de altitud. A pesar de que en el comercio floral se lo llama habitualmente «lirio inglés», su origen no es británico: el nombre viene de que los bulbos se comercializaban históricamente desde puertos ingleses hacia el resto de Europa.

La planta pertenece a la familia Iridaceae y crece a partir de un bulbo sólido (a diferencia de los iris rizomatosos como Iris germanica). Alcanza entre 50 y 80 centímetros de altura en floración, con hojas basales lineares, anchas y canaliculadas que pueden superar los 60 cm. Sus flores aparecen en mayo y junio, tardías respecto a la mayoría de iris de jardín, lo que las convierte en un recurso valioso para prolongar la temporada.

Descripción de la flor

Cada tallo floral porta entre 2 y 4 flores de gran tamaño, con los tres sépalos caídos (denominados «caídas») y los tres pétalos erguidos (las «estandartes»). El color característico es azul violáceo intenso o morado oscuro, aunque existen cultivares blancos, azul celeste, violeta y bicolores con venas más oscuras. Las flores no tienen la barba característica de Iris germanica: las caídas son lisas o con manchas pero sin franja de pelo.

La fragancia es suave y herbácea, claramente diferente al perfume más intenso de los iris barbados. El diámetro de la flor oscila entre 8 y 12 centímetros, haciéndola muy visible en el jardín y excelente para ramos de corte.

Diferencias con otros iris habituales

Iris latifolia frente a Iris germanica

Iris germanica es el iris barbado más cultivado en España. Crece a partir de un rizoma superficial, no de un bulbo, y florece en abril-mayo, unas semanas antes que Iris latifolia. Sus flores presentan una franja de pelos (la barba) en el centro de cada caída, rasgo que falta en el lirio inglés. Iris germanica tolera mejor la sequía y los suelos calcáreos; el lirio azul prefiere suelos frescos con buen drenaje y cierta humedad estival.

Iris latifolia frente a Iris x hollandica

El llamado iris holandés (Iris x hollandica) es el iris de corte que se vende en ramos en cualquier floristería durante casi todo el año. Es un híbrido obtenido principalmente de Iris xiphium y se distingue por sus flores más pequeñas, con pétalos más estrechos y caídas amarillas o blancas con manchas anaranjadas. Florece antes (marzo-abril en cultivo forzado) y sus bulbos son más económicos. El lirio inglés tiene flores notablemente más grandes, colores más profundos y un porte más robusto.

Iris latifolia frente a Iris xiphium

Iris xiphium, el iris español, comparte origen ibérico con el lirio inglés pero florece antes y tolera mejor la sequía veraniega. Sus flores son más pequeñas y su colorido más variado (blanco, amarillo, violeta). La diferencia más sencilla es que Iris latifolia tiene hojas claramente más anchas, como indica su nombre específico (latifolia = hoja ancha).

Cómo cultivar el lirio azul

Suelo y ubicación

El lirio inglés agradece un suelo franco o franco-arenoso, bien drenado pero que retenga cierta humedad. No tolera el encharcamiento prolongado, que pudre el bulbo, pero tampoco los suelos muy secos en verano, a diferencia de sus parientes mediterráneos. El pH óptimo está entre 6 y 7, ligeramente ácido a neutro. En suelos muy calcáreos las hojas pueden mostrar clorosis.

En cuanto a la luz, prefiere pleno sol o semisombra. En zonas de inviernos suaves puede sufrir con el calor seco del verano; en esas regiones conviene plantarlo con exposición este u oeste, o bajo la sombra filtrada de árboles caducifolios.

Cuándo y cómo plantar los bulbos

Los bulbos se plantan en otoño, entre septiembre y noviembre, antes de que el suelo se enfríe demasiado. La profundidad adecuada es de 8 a 10 centímetros (unas tres veces el diámetro del bulbo) y el espaciado, de 15 a 20 centímetros entre bulbos. Conviene colocarlos con el extremo puntiagudo hacia arriba.

A diferencia de los tulipanes, el lirio inglés no requiere frío obligatorio para florecer, pero sí se beneficia de una temporada de fresco invernal que consolida el desarrollo radicular. En climas muy cálidos (zona 9b en adelante) puede comportarse como anual.

Riego

Durante el otoño y la primavera, cuando la planta está en crecimiento activo, el riego debe ser moderado y regular: el suelo debe mantenerse fresco pero nunca encharcado. A partir de junio, tras la floración, el follaje empieza a amarillear y la planta entra en reposo; en ese momento hay que reducir el riego gradualmente. Un exceso de humedad estival es la principal causa de podredumbre del bulbo.

Abonado

Un abono rico en fósforo y potasio aplicado a finales de invierno o principios de primavera favorece la floración. Se evita el exceso de nitrógeno, que estimula el follaje a costa de las flores y hace a la planta más susceptible a enfermedades fúngicas.

Cuidados y problemas comunes

División y renovación

Los bulbos producen bulbillos laterales con el tiempo. Cada tres o cuatro años conviene desenterrarlos después de que el follaje se haya secado completamente (julio-agosto), separar los bulbillos y replantarlos en otoño. Esto rejuvenece el macizo y evita la competencia entre bulbos, que reduce el tamaño y la calidad de las flores.

Plagas y enfermedades

La podredumbre blanda del bulbo causada por bacterias (Erwinia spp.) es el problema más grave y casi siempre se origina por exceso de riego o mal drenaje. Los bulbos afectados emiten un olor desagradable y se deshacen al presionarlos: deben retirarse y desecharse sin dejar restos en el suelo.

El trips del iris (Iridothrips iridis) puede causar raspado en pétalos y hojas, visible como manchas plateadas. Una aplicación de jabón potásico o insecticida de contacto al inicio de la infestación suele ser suficiente.

La mancha foliar por hongos (Mycosphaerella o Didymellina) se manifiesta como manchas marrones con bordes amarillos en las hojas. Retirar las hojas afectadas y mejorar la ventilación del macizo previene su extensión.

Significado y simbolismo del lirio azul

El iris en general lleva el nombre de la diosa griega del arco iris, mensajera entre los dioses y los mortales, lo que explica su asociación histórica con la comunicación, la sabiduría y el mensaje esperanzador. El lirio azul en particular suma a esa herencia el simbolismo del color azul: confianza, lealtad, serenidad y profundidad.

En el lenguaje de las flores victoriano, regalar iris azul significaba «tengo fe en ti» o «mi esperanza descansa en ti», lo que lo convertía en una flor adecuada para expresar apoyo en momentos difíciles o para acompañar buenos deseos en un cambio de etapa. En Francia, el iris (llamado fleur de lis) es símbolo nacional y representación de la realeza; aunque la fleur de lis se asocia principalmente con Iris pseudacorus, la iconografía influye en toda la percepción cultural del género.

Usos en el jardín y en ramos de corte

En el jardín

El lirio inglés es una planta de borde de camino y de jardines de estilo naturalista. Su altura, que supera los 60 cm en floración, le da protagonismo en el plano medio del macizo. Combina bien con rosas de floración simultánea, con el azul de las salvias y con el blanco de las aliums. En jardines de inspiración inglesa o de pradera, se planta en grupos de 5 a 9 bulbos para crear masa visual.

También funciona bien en jardineras grandes y en taludes con buen drenaje, donde su follaje estructurado cubre el suelo entre estaciones.

Como flor de corte

El tallo largo y rígido y la gran escala de la flor hacen del lirio azul una flor de corte excepcional. Para cortar la flor en el momento óptimo, hay que esperar a que el primer capullo del tallo comience a abrirse; los demás capullos irán abriéndose en el jarrón durante varios días. Los tallos se deben cortar en diagonal con tijeras limpias y colocarse inmediatamente en agua fría.

En ramos, el lirio azul combina con peonías rosas, ranúnculos blancos, eucalipto y con las hojas propias de la planta como follaje estructural. Su color profundo ancla visualmente composiciones con muchas flores de colores suaves.

R

Redacción de Ruralzona

Equipo editorial de flores, plantas y jardinería

Escribimos guías prácticas sobre el significado de las flores, los cuidados de las plantas y las ideas para regalar y decorar con flores.